Oración Introductoria Retiro 118

 

“IN UNITATE FIDEI”

Abril de 2026

 

Monitor 1:

Monitor 2:

Monitor 3:

Monitor 4:

Monitor 5:

 

Se recomienda asignar en cada monitor un nombre de centro para que al menos participen en esta oración los hermanos que asistan de 5 centros.

RETIRO GENERAL

Monitor 1: Hermanos, estamos reunidos en este bendito día y nos ponemos en la presencia del Señor, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

Todos: Amén.

Monitor 2: Padre eterno y todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todas las cosas visibles e invisibles, Dios vivo y verdadero que sostienes la historia y conduces a tu Iglesia a través de los siglos, nos presentamos ante Ti todos los aquí presentes como miembros del ELSP, estamos reunidos en tu presencia para reconocerte como nuestro origen, nuestro fundamento y nuestro destino.

Monitor 3: Sabemos que Tú eres el Dios que llamó a Abraham, el Dios que escuchó el clamor de su pueblo en Egipto, el Dios que guio a Israel por el desierto y el Dios que sigue acompañando a su Iglesia en medio de la historia, por eso queremos darte gracias porque estamos conscientes que no nos has abandonado nunca y por eso a lo largo de los siglos has suscitado pastores, teólogos, mártires y testigos que han custodiado la fe recibida de los apóstoles.

Monitor 4: Te damos gracias por el Concilio de Nicea, donde la Iglesia, guiada por tu Espíritu, proclamó con claridad la fe en tu Hijo Jesucristo, del que decimos en nuestra profesión de fe en que reconocemos que es Dios verdadero de Dios verdadero, que es engendrado, no creado y que es consubstancial contigo.

Monitor 5: Te damos gracias porque esa fe ha llegado hasta nosotros. Gracias por el bautismo que nos incorporó a tu Iglesia, por la liturgia en la que cada domingo proclamamos el Credo y por el don de pertenecer a esta comunidad apostólica que busca formar discípulos y servidores para la evangelización.

Monitor 3: Padre bueno, te pedimos que renueves en nosotros la fe verdadera. En un mundo donde muchos viven como si Dios no existiera, concédenos la gracia de reconocerte como Señor de nuestra vida. Que no pongamos ídolos en tu lugar: ni el poder, ni el dinero, ni la comodidad, ni el orgullo, sino que te coloquemos a Ti en el centro de todo nuestro ser, como equipo, como Iglesia.

Monitor 1: Enséñanos a vivir como hijos tuyos. Que aprendamos a confiar en Ti en medio de las dificultades de nuestro tiempo: las guerras, las injusticias, la pobreza y el sufrimiento de tantos hermanos.

Monitor 4: Padre, te imploramos nos enseñes a cuidar tu creación, ayudándonos a entender que todo lo que existe ha salido de tus manos y nos ha sido confiado como casa común. Danos un corazón agradecido y responsable para custodiarla con respeto.

Todos: Hoy, delante de Ti, los miembros del ELSP queremos hacer un compromiso. Nos comprometemos a mantener viva la fe que la Iglesia ha recibido desde los apóstoles. Nos comprometemos a estudiar, profundizar y transmitir el Credo con fidelidad, para que otros también conozcan al Dios vivo y verdadero.

Nos comprometemos a vivir como auténticos hijos tuyos, dando testimonio con nuestras obras y con nuestra vida, para que quienes nos vean descubran el verdadero rostro de Dios: un Padre misericordioso, cercano y lleno de amor.

Monitor 2: Recibe, Padre santo, nuestra gratitud, nuestras peticiones y nuestros compromisos. Recibe nuestra vida entera como una pequeña alabanza a tu Gloria.

Monitor 5: Señor Jesucristo, Hijo único del Padre, Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero. Tú eres el centro de nuestra fe y el corazón del Credo que la Iglesia proclama desde el Concilio de Nicea. Te reconocemos como el Verbo eterno que estaba junto al Padre desde el principio y por quien todo fue creado.

Monitor 3: Te damos gracias porque por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajaste del cielo, te hiciste hombre, compartiste nuestra condición, caminaste entre nosotros con lo cual has compartido desde entonces nuestras tristezas y nuestras alegrías.

Monitor 4: Te damos gracias porque nunca has permanecido lejano a nuestra historia, porque siempre te has acercado a los pobres, a los enfermos, a los pecadores y a todos los que necesitan esperanza y aún a nosotros actualmente. Sabemos que entregaste tu vida en la cruz por amor a la humanidad y que con tu muerte venciste el pecado y con tu resurrección abriste para nosotros el camino de la vida nueva, la salvación.

Monitor 1: Señor Jesús, reconocemos que seguirte no es un camino fácil. El Evangelio nos recuerda que la puerta es estrecha y que el camino exige conversión, sacrificio y fidelidad, pero también sabemos que ese camino conduce a la vida eterna. Por eso te pedimos que nos enseñes a seguirte como discípulos auténticos, como auténticos apóstoles.

Todos: Danos un corazón humilde para aprender de Ti. Danos valentía para anunciar tu Evangelio. Danos generosidad para servir a nuestros hermanos para que nunca olvidemos que nos has dado un camino de santidad por medio del servicio a la humanidad colaborando con tú Jerarquía.

Monitor 5: Señor Jesús, Tú nos has enseñado que lo que hacemos al más pequeño de nuestros hermanos te lo hacemos a Ti. Ayúdanos a reconocerte en los pobres, en los enfermos, en los abandonados y en todos los que sufren. Que nuestro apostolado como miembros del ELSP no sea solo palabras, sino obras concretas de misericordia, de servicio y de amor hacia todos nuestros semejantes.

Todos: Hoy, delante de Ti, queremos hacer también algunos compromisos: 

Nos comprometemos a seguirte como nuestro Maestro, Modelo y Señor, a estudiar tu Evangelio y sobre todo a vivirlo cada día, a ser testigos de tu amor en nuestras familias, en nuestras comunidades y en todos nuestros ambientes.

Queremos anunciar con nuestra vida que Tú eres el Hijo del Dios vivo y el Salvador del mundo. Ayúdanos a que nuestro servicio en el ELSP sea siempre un verdadero apostolado al servicio de la Iglesia y de la evangelización para dar Gloria al Padre y darte a conocer a todos los hombres para que conociéndote acepten la salvación que nos has traído.

Monitor 4: Espíritu Santo, te reconocemos como Señor y dador de vida, que procedes del Padre y del Hijo y eres adorado y glorificado junto con el Padre y el Hijo. Tú que has guiado a la Iglesia desde sus comienzos y has inspirado a los profetas, Tú que fortaleciste a los apóstoles y que condujiste a los Padres de la Iglesia en la defensa de la fe verdadera te damos gracias porque también hoy sigues actuando activamente en la Iglesia.

Monitor 3: A ti que renuevas continuamente la fe del Pueblo de Dios y lo conduces hacia la verdad plena te damos gracias porque, a través de los siglos, has suscitado hombres y mujeres que han defendido la fe en momentos de crisis y confusión, en momentos difíciles para la humanidad.

Monitor 2: Te damos gracias por los santos Padres de la Iglesia que explicaron y defendieron la fe proclamada en Nicea y en los otros concilios, por eso hoy te pedimos que vengas nuevamente sobre cada uno de nosotros los miembros actuales de la Iglesia y que derrames tus carismas para que podamos ser los actuales guardianes de la tradición y generadores del cambio.

Todos: Ven con tu luz para iluminar nuestra mente, ven con tu fuego para encender nuestro corazón, ven con tu gracia para renovar nuestra fe, para fortalecer nuestra esperanza e inflamar nuestra caridad. Te imploramos que hagas que nuestras comunidades sean verdaderos lugares de comunión, que unan nuestras mentes y nuestros corazones, para que podamos vivir la unidad que Cristo pidió para su Iglesia.

Monitor 1: En un mundo dividido por conflictos, violencia y odio, haz de nosotros instrumentos de reconciliación y de paz, enséñanos a caminar juntos hacia la unidad de los cristianos, recordando a la humanidad que lo que nos une es mucho más fuerte que lo que nos separa, porque estamos convencidos que el amor todo lo puede.

Todos: Divino Espíritu, Luz preclara, Fuego abrasador, los miembros del ELSP nos comprometemos a vivir en comunión, a cultivar la oración, a vivir la escucha de la Palabra y a tener una vida sacramental, a dejarnos guiar por Tí para anunciar el Evangelio con fidelidad y por eso te pedimos que hagas de nosotros instrumentos de tu unidad, para que el mundo crea y así podamos Ser Iglesia y Hacer Iglesia.

Monitor 2: Santa María, Madre de la Iglesia y Madre de todos los discípulos de Cristo ahora nos dirigimos a ti porque sabemos que acogiste la Palabra de Dios con fe y la llevaste en tu seno, por eso te pedimos nos enseñes a recibir también a nosotros la fe que la Iglesia ha custodiado a lo largo de los siglos.

Monitor 3: Te damos gracias porque acompañaste a los apóstoles en los comienzos de la Iglesia, en el Cenáculo, mientras esperaban la venida del Espíritu Santo, tú estabas allí como Madre que anima, que sostiene y que reúne. Te damos gracias porque continúas acompañando a la Iglesia en su camino por la historia y nos enseñas como poner en práctica nuestro lema de Reunir y Servir.

Monitor 4: Madre santa, te pedimos que protejas a la Iglesia en este tiempo con tu divino manto, guarda a todos los cristianos en la fidelidad al Evangelio, ayúdanos a vivir la unidad que Cristo desea para su pueblo. Haz que sepamos reconocer como hermanos a todos los que creen en tu Hijo, y que trabajemos con humildad por la reconciliación entre los cristianos.

Monitor 5: Madre de la Iglesia, te pedimos especialmente por los miembros del ELSP. Enséñanos a vivir con fe profunda, con esperanza firme y con caridad sincera. Enséñanos a servir a la Iglesia con humildad y con fidelidad, comprometiéndonos a imitar tu ejemplo de fe, a escuchar la Palabra de Dios y a ponerla en práctica siendo instrumentos de unidad, de paz y de evangelización en la Iglesia.

Monitor 2: Madre de la Iglesia, acompáñanos siempre, llévanos a tu Hijo Jesucristo y ayúdanos a permanecer fieles a la fe que la Iglesia ha proclamado desde los tiempos del Concilio de Nicea.

Todos: Para terminar esta oración todos los aquí presentes nos unimos a la oración que el Santo Padre León XIV ha escrito con la finalidad de invocar la ayuda, acompañamiento y guía del Espíritu Santo:

«Santo Espíritu de Dios, tú guías a los creyentes en el camino de la historia de la Salvación. Te damos gracias porque has inspirado los Símbolos de la fe y porque suscitas en el corazón la alegría de profesar nuestra salvación en Jesucristo, Hijo de Dios, consubstancial al Padre. Sin Él nada podemos.

Tú, Espíritu eterno de Dios, de época en época rejuveneces la fe de la Iglesia. Ayúdanos a profundizarla y a volver siempre a lo esencial para anunciarla. Para que nuestro testimonio en el mundo no sea inerte, ven, Espíritu Santo, con tu fuego de gracia, a reavivar nuestra fe, a encendernos de esperanza, a inflamarnos de caridad.

Ven, divino Consolador, Tú que eres la armonía, a unir los corazones y las mentes de los creyentes. Ven y danos a gustar la belleza de la comunión. Ven, Amor del Padre y del Hijo, a reunirnos en el único rebaño de Cristo. Indícanos los caminos que hay que recorrer, para que con tu sabiduría volvamos a ser lo que somos en Cristo: una sola cosa, para que el mundo crea. Amén.

Monitor 3: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Todos: Amén.

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Lo más necesario en la sociedad de hoy es tener en cada parroquia un grupo de seglares virtuosos, resueltos, intrépidos, verdaderos apóstoles

Un comentario

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