Monitor 1:
Monitor 2:
Monitor 3:
Monitor 4:
Monitor 5:
Oración Introductoria del Retiro 120
«Magnífica Humanidad: Construir Jerusalén en el Tiempo de la IA»
Monitor 1: Hermanos: nos ponemos en la presencia del Señor, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén
Monitor 2: Padre Santo, Creador de la magnífica humanidad, los miembros del ELSP nos presentamos ante Ti con el corazón lleno de asombro y con suma humildad. Conscientes que Tú, en el principio hiciste al ser humano a tu imagen y semejanza, y lo llamaste a colaborar en la obra de la creación, no como espectador resignado ante los procesos tecnológicos, sino como artesano sabio que construye el bien común en el mundo usando esos procesos como herramienta.
Monitor 3: Te adoramos, Padre, porque eres la fuente de todo bien, y porque tu amor precede a toda obra humana, reconociendo que todo lo que somos y tenemos es don tuyo, y que sin Ti nada podemos hacer.
Monitor 4: Te damos gloria en este tiempo de la inteligencia artificial a nombre de toda la humanidad, cuando tantas voces pretenden ocupar tu lugar y cuando tantos poderes quieren decidir lo que es verdadero y lo que no lo es por medio de las herramientas tecnológicas. Ofrecemos esta oración como desagravio por todo lo que la humanidad y especialmente cada uno de nosotros hace en contra de tus excelsos designios, usurpando el lugar que solo a Ti te pertenece.
Monitor 5: Reconocemos que Tú eres el único Señor de la historia, y ante Ti doblamos la rodilla, reconociendo que solo Tú mereces gloria, honor, alabanza y adoración. Te damos gracias, Padre, por esta magnífica humanidad que nos has confiado y que se nos ha revelado en plenitud en Cristo. Gracias porque cada generación recibe como herencia la tarea de dar forma a su propio tiempo, haciendo madurar la historia como un lugar donde se proteja la dignidad de cada persona, se promueva la justicia y se haga posible la fraternidad. Pedimos tu iluminación y guía para cumplir con la misión que nos encomiendas.
Monitor 2: Gracias Padre, por el ejemplo que nos dejaste por medio de Nehemías, que antes de actuar ayunó, rezó e intercedió por el pueblo, que no impuso soluciones desde lo alto, sino que convocó a las familias, escuchó los temores, coordinó los esfuerzos e hizo frente a las oposiciones.
Monitor 4: Te pedimos que, siguiendo este ejemplo nos inspires a trabajar sin descanso en soluciones que permitan dar paz, alegría, amor y felicidad a los hombres de nuestra época. Padre Misericordioso, también reconocemos con dolor que muchas veces hemos construido en nuestras comunidades un Babel en lugar de Jerusalén.
Que en varias ocasiones hemos fallado por confiar en nuestra propia autosuficiencia, absolutizando lo humano, sacrificando la dignidad de las personas en aras de la eficiencia, aspirando a alcanzar el cielo sin tu bendición.
Monitor 1: Perdónanos, porque hemos sido indiferentes ante quienes parecen tener solo su propia vida cotidiana, ante los trabajadores invisibles de la economía digital, ante las víctimas de las nuevas esclavitudes, ante los niños y jóvenes expuestos a los peligros de la red.
Monitor 3: Porque, como los constructores de Babel, hemos buscado perpetuarnos un nombre, asegurarnos estabilidad y poder, privilegiando lo humano contra lo divino y hemos olvidado que solo Tú eres el Señor de la historia. Porque hemos callado cuando debíamos hablar, porque nos hemos refugiado en nuestros pequeños mundos, porque no hemos asumido nuestro papel activo en la construcción de una sociedad más humana y fraterna como nos lo vino a mostrar tu amado Hijo. Danos tu gracia para que, como Nehemías, sepamos unir escucha y valentía, oración y responsabilidad, para que la ciudad de los hombres se vuelva más habitable.
Monitor 5: Padre, te pedimos por todos los miembros del ELSP, para que en nuestras comunidades vivamos el contenido de este retiro: que no nos refugiemos en una falsa espiritualidad, ni en nuestros pequeños mundos, sino que asumamos un papel activo en la construcción de una sociedad más humana y fraterna, traduciendo la caridad en estructuras de justicia, de paz, dando cuerpo comunitario a la fraternidad y considerando al otro como un aliado necesario para la construcción del bien común que tanta falta nos hace.
Monitor 4: Danos la sabiduría para interpretar las grandes tendencias de nuestro tiempo, en particular los avances de la técnica, para no temer ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo, para ser constructores de comunión, no arquitectos de Babel. Que unamos fuerzas para edificar en el bien, para que la humanidad nunca pierda su propia belleza y el mundo pueda reconocer una vez más, en el corazón del ser humano, el lugar donde Tú deseas habitar porque ven tu presencia en nuestros hermanos.
Todos: Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que entraste en nuestra condición humana para liberarnos de toda esclavitud, que asumiste nuestra debilidad y la transformaste en lugar de salvación:
Monitor 2: Te reconocemos en tu figura de Buen Pastor, como el Camino, la Verdad y la Vida. Te adoramos, porque en Ti la magnífica humanidad encuentra su plenitud y su sentido. Te adoramos, porque mientras las ideologías antiguas y nuevas empujan al hombre a la superación técnica del límite y a elevarse por encima de los demás para afianzar un dominio, tu misterio de Encarnación narra un movimiento opuesto: el Dios vivo que desciende hasta el punto más frágil de la historia humana y la regenera desde lo profundo, mostrando las verdaderas herramientas que generan el proceso de crecimiento de la humanidad.
Monitor 3: Porque en Ti comprendemos que el hombre está llamado a ser colaborador en la obra de la creación, y no espectador resignado ante los procesos tecnológicos que limitan su libertad y su responsabilidad.
Monitor 5: Te damos gracias, Señor, porque en tu rostro contemplamos una magnífica humanidad que también ilumina la época de la IA, y nos permite aceptarla en su justa medida como una herramienta para ayuda de la humanidad. Gracias porque en Ti nada de lo que es verdaderamente humano se pierde, sino que todo será purificado.
Monitor 1: Gracias porque Tú conoces desde dentro lo que significan el amor, el trabajo, la amistad y la responsabilidad, porque viviste una experiencia completamente humana; porque posees un cuerpo, pasaste por la alegría y el dolor, maduraste en las relaciones. Gracias porque nos enseñas que ninguna máquina podrá jamás sustituir la riqueza de la experiencia humana.
Monitor 2: Porque en la mesa compartida, en la comunidad que se reúne, en la visita a quien está solo, en el servicio a los pobres, nos enseñas que el corazón humano conserva una necesidad irrenunciable de proximidad, de relación fraterna y porque Tú eres el Arquitecto sabio del Reino, que animado por la esperanza construye el bien en el mundo, y porque nos llamas a ser como Nehemías: hombres y mujeres que unen escucha y valentía, oración y responsabilidad.
Todos: También reconocemos con dolor que muchas veces hemos confiado a sistemas artificiales decisiones que solo a Ti te corresponden y que has confiado al hombre. Te pedimos perdón, porque hemos olvidado que para un algoritmo el error es algo que hay que corregir, pero para una persona el error es una ocasión de arrepentimiento, conversión y crecimiento. Porque hemos dejado que la eficiencia se vuelva medida de valor, y hemos tratado a las personas como datos, engranajes o mercancías, ayúdanos a retomar todas tus enseñanzas para valorar adecuadamente lo que es la dignidad humana y los demás principios de la Doctrina Social de la Iglesia.
Monitor 3: Perdónanos porque hemos permitido que la cultura del poder se consolide, hecha de polarizaciones y violencias, y porque no hemos sido valientes para denunciar las cadenas de explotación que se mantienen ocultas. Porque hemos callado ante la trata de personas, ante la explotación sexual de menores, ante las nuevas formas de esclavitud vinculadas a la extracción de recursos para dispositivos y microprocesadores.
Monitor 4: Porque no hemos sabido educar para decidir cuándo y para qué no utilizar la IA, y porque hemos permitido que la pregunta decisiva se apague en nuestras comunidades: sobre si la IA, ¿hace la vida del hombre sobre la tierra, en todos sus aspectos, más humana? ¿La hace más digna del hombre?
Monitor 5: Señor Jesús, te pedimos por cada miembro del ELSP, para que en nuestras comunidades seamos tejedores de esperanza, compartiendo lo que somos y lo que tenemos, para que tu presencia crezca entre nosotros y tu Reino tome forma. Ayúdanos a custodiar esa magnífica humanidad que se nos ha dado y revelado en plenitud en Ti, y que ninguna máquina podrá jamás sustituir en su esplendor.
Monitor 3: Enséñanos a no dejarnos seducir por la cultura del poder, hecha de polarizaciones y violencias, sino a vivir la cultura del encuentro, donde la proximidad digital se convierta en una ocasión real de encuentro y de cuidado recíproco.
Monitor 1: Ayúdanos a salvaguardar los espacios y los momentos en que la presencia física sigue siendo decisiva, para que no perdamos el deseo mismo de buscar realmente al otro, y para que cuando la palabra sea simulada, no construyamos apariencia sino relación auténtica. Que, en este tiempo de la IA, sepamos educar para decidir cuándo y para qué no utilizarla, reconociendo que no basta una IA más moral, si esta moral es decidida por los intereses de unos pocos.
Monitor 4: Que la pregunta decisiva siga resonando en nosotros y si la respuesta que damos es un sí, reconozcamos en ella una posibilidad bondad para usar con responsabilidad, en un camino de reconstrucción compartida y paciente, según el modelo del renacimiento de Jerusalén. Pero si en cambio, el poder crece mientras el corazón se marchita y los vínculos se rompen, ayúdanos a llenar con tu presencia y con tus enseñanzas nuestras comunidades.
Monitor 2: Espíritu Santo, alma de la Iglesia y guía de la historia, que bajo tu inspiración la comunidad cristiana se deje iluminar por la Palabra para leer los signos de los tiempos y buscar con creatividad nuevos caminos, para que las relaciones entre las personas y los pueblos estén cada vez más de acuerdo con las exigencias del Reino de Dios:
Monitor 5: Te adoramos, porque eres el amor eterno que une al Padre y al Hijo, y porque en Ti la magnífica humanidad encuentra su unidad y su comunión. Porque soplas donde quieres y cómo quieres, y porque en Pentecostés transformaste a los discípulos temerosos en testigos valientes del Evangelio. Has lo mismo con nosotros.
Monitor 4: Te damos gracias, porque en la economía digital sostienes el trabajo silencioso de millones de seres humanos empleados en actividades poco visibles pero esenciales para la convivencia humana, porque nos das ojos para ver estas realidades ocultas, y valentía para denunciar las cadenas de explotación que se mantienen deliberadamente ocultas, y que hacen que el progreso tecnológico genere automáticamente desigualdades estructurales.
Todos: Santo Espíritu, reconocemos que muchas veces hemos apagado tu voz en nuestras conciencias. Hemos preferido el ruido de la confusión a la silenciosa voz del bien que crece desde la tierra. Perdónanos porque hemos sido espectadores resignados ante las fracturas sociales y culturales, y simples comentaristas de las ruinas, en lugar de mujeres y hombres que entran en las obras de la historia laboratorios de investigación, empresas tecnológicas, escuelas, medios de comunicación, instituciones, comunidades locales- para levantar lo que se ha derrumbado y proteger lo que está expuesto.
Monitor 3: Perdónanos porque hemos pensado que los problemas son demasiado grandes y nosotros demasiado pequeños, y que, por tanto, nuestras decisiones no cambian nada. Perdónanos por esa forma elegante de rendirnos, a menudo disfrazada de realismo. Porque no hemos iniciado un discernimiento compartido capaz de profundizar en las raíces espirituales y culturales de las transformaciones que se están produciendo sobre todo en esta época de la IA.
Monitor 2: Danos el coraje de no demonizar ni idolatrar los medios, sino de gestionarlos adecuadamente a partir de un punto fijo la maravillosa Doctrina Social de la Santa Madre Iglesia: la dignidad de la persona humana, el bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiariedad, la solidaridad y la justicia.
Monitor 1: Inicia en nosotros un discernimiento compartido capaz de profundizar en las raíces espirituales y culturales de las transformaciones que se están produciendo, para que no nos dejemos llevar por el ruido de la confusión, sino que reconozcamos que el bien crece silenciosamente desde la tierra mientras se vivan los valores evangélicos.
Monitor 2: Danos la audacia profética de los santos, la lucidez de los místicos, la perseverancia de los mártires de lo cotidiano, para que en el tiempo de la transformación digital no seamos espectadores resignados a las fracturas sociales y culturales, ni simples comentaristas de las ruinas, sino mujeres y hombres que entran en las obras de la historia para levantar lo que se ha derrumbado y proteger lo que está expuesto.
Todos: María, Madre de Cristo y Madre nuestra, mujer del Magnificat, que en tu fiat supiste acoger el misterio de la Encarnación y convertirte en tejedora de esperanza en el mundo: Recibe nuestra veneración, María, porque en ti la magnífica humanidad encuentra su «sí» más pleno y su más hermosa realización, y porque en ti se cumple la promesa de una humanidad habitada por Dios.
Monitor 3: Te damos gracias, María, porque como Nehemías supiste escuchar y ser valiente, orar y asumir responsabilidad, y porque nos enseñas a construir la ciudad de los hombres para que sea más habitable. Gracias porque nos has enseñado a guardar todas estas cosas en nuestro corazón, y porque nos ayudas a custodiar la verdad de Dios y del ser humano, tal como Cristo nos la ha revelado.
Monitor 4: Gracias porque en la humildad de Nazaret nos enseñas que lo que salva lo humano no es la autosuficiencia potenciada, sino una relación que libera, una comunión que transforma.
Monitor 5: Perdónanos porque no hemos sabido acompañar a los niños y jóvenes para que utilicen las tecnologías como espacio de relación responsable, porque no hemos sabido ser personas que redescubran su vocación de artesanos de la educación, dispuestos a un trabajo diario, paciente y sostenido por amplias y compartidas alianzas educativas.
Monitor 2: María, Madre de la Iglesia y de la humanidad, a ti encomendamos nuestros deseos a favor del Evangelio, para que acompañes nuestros pasos en el presente que cambia y custodies en cada uno de nosotros la plena confianza en la humanidad, de modo que podamos testimoniar la belleza de una magnífica humanidad habitada por Dios.
Monitor 4: Intercede por nosotros, miembros del ELSP, para que en nuestras comunidades vivamos el contenido de este retiro: ayúdanos a redescubrir la vocación de artesanos de la educación, dispuestos a un trabajo diario, paciente y sostenido por amplias y compartidas alianzas educativas; que acompañemos a los niños y jóvenes para que utilicen las tecnologías como espacio de relación responsable. Ayúdanos a trabajar para que la IA no concentre la riqueza y el poder en manos de unos pocos, sino que abra espacios de justicia y participación, especialmente para los más vulnerables.
Todos: Encomendamos a ti, Madre de la magnífica humanidad, este tiempo de la IA, para que no sea un tiempo de deshumanización sino de crecimiento en humanidad y amor.
Todos: Amén.
Un comentario
Gracias por compartir esta bella Oración